31 de mayo de 2014

Hurly-Burly 12 / Call for papers - Final reminder











Hurly-Burly

THE INTERNATIONAL LACANIAN JOURNAL OF PSYCHOANALYSIS

Call for papers
Issue 12

Deadline for issue 12

1 June 2014



Please note:  Texts must be in English (unless you are unable to get your text translated) and
of no more than 12,000 signs including spaces, to the following address:

hurlyburly.nls@gmail.com

NEL-México: Jueves 5 de junio de 2014. Encuentro de Biblioteca: Enigmas del Cuerpo


NEL México
Encuentros de biblioteca

Novedades
Ciclo de Encuentros de Biblioteca:
Actualidades del inconsciente y el cuerpo parlante

Tengo la tarea de desbrozar el estatuto de un discurso, donde sitúo que hay… discurso: y lo sitúo con el lazo social al que se someten los cuerpos que, a este discurso, loabitan (Lacan, Jacques, El Atolondradicho, en Otros Escritos)
Como decantación de las actividades realizadas durante el IX Congreso de la Asociación Mundial de Psicoanálisis, Un real para el siglo XXI, J. A. Miller en su conferencia de clausura propuso trabajar en el próximo Congreso en torno al inconsciente y el cuerpo que habla. Tomando en cuenta lo anterior, en la NEL México DF nos planteamos la tarea de analizar algunos textos que abordan el eje propuesto por Miller y que a la vez forman parte de los catálogos de nuestra biblioteca y librería.
Comenzaremos con una conversación en torno a Enigmas del cuerpo No 4, Revista de Psicoanálisis del Departamento de Estudios Psicoanálisis y Cuerpo del Centro de Investigación y Estudios Clínicos (CIEC) de Córdoba, Argentina. Asimismo, se retomarán algunos puntos del libro El cuerpo material de Vera Gorali, Grama Ediciones, 2013.
¡Ambas publicaciones fueron recientemente incluidas en el catálogo de la Biblioteca de la NEL DF!
En cuanto a la revista, comentaremos la sección Epistème, puntualizando los artículos de Guy Briole, "La angustia y los lenguajes del cuerpo"; Eric Laurent, "La psicosis o la creencia radical en el síntoma"; y Álvaro Stella, "El objeto en la psicosis". Paralelamente, se planteará la articulación entre cuerpo y angustia retomando algunos puntos del texto de Gorali.
Comentan: Rosana Fautsch y Elaine Cossío
Coordina: Paula Del Cioppo
Jueves 5 de junio de 2014, 19:30 hs
Lugar: José María Velasco #31, 2° piso. Colonia San José Insurgentes, Delegación Álvaro Obregón. (Metrobús Teatro Insurgentes, Metro Barranca del Muerto, muy cerca de Avenida Revolución)
Entrada libre y gratuita

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ERIC LAURENT en TELAM



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Mayo
2014
ERIC LAURENT
"Racismo 2.0"
http://www.telam.com.ar/notas/201405/65169-pablo-chacon-erick-laurent-racismo-20.html


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"Niños inventando" - Hacia el Seminario Internacional en la NEL-Maracay






Bajo el nombre de “NIÑOS INVENTANDO: PINTURA, TÍTERES MÚSICA Y OTROS INVENTOS INFANTILES”, el sábado 7 de junio en los espacios del Museo de Arte Contemporáneo “Mario Abreu” de Maracay (MACMA) se realizará una actividad recreativa infantil, en la que los niños tendrán la oportunidad de expresarse creativamente a través de la elaboración dibujos, pintura y títeres, etc., que serán luego expuestos en un espacio especialmente habilitado ese día por el Museo. La actividad contará con la participación especial del artista titiritero Alejandro Jara, quien coordinará la creación y animación de títeres digitales y teatrinos de cartón.


La idea es destacar el valor de esas producciones espontáneas mediante las cuales el niño plasma sus experiencias y sus preguntas con relación al mundo, al cuerpo y a las personas que le rodean. El psicoanálisis nos enseña que, a través de los productos de su inventiva, el niño realiza un verdadero trabajo de elaboración que le ayuda a encontrar recursos para enfrentar las pequeñas y grandes dificultades de su vida infantil. Acoger y dar lugar a las invenciones singulares de cada niño juega entonces un papel fundamental en el abordaje psicoanalítico de los síntomas actuales de la niñez (autismo infantil, hiperactividad, inhibiciones y otros).

La actividad está organizada por la Nueva escuela de Psicoanálisis de Maracay (NEL-Maracay) con el grupo “EntreLazo” –grupo dedicado a la investigación en autismo infantil- y forma parte de las actividades preparatorias de la visita de la Dra.  Marita Manzotti, Psicoanalista  de la Escuela de Orientación Lacaniana (EOL) de Buenos Aires y la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP). La Dra. Manzotti, quien viene a nuestro país invitada por la NEL-Maracay para dictar un seminario sobre la clínica del autismo, dictará también una conferencia pública en el MACMA titulada “Niños des-bordados” el jueves 12 de junio.

Seminario NEL-Delegación La Habana - María Hortensia Cárdenas






NEL - Delegación La Habana

Seminario de la Nueva Escuela Lacaniana


Un real y el goce femenino


Jueves 5 de junio

9:00 AM – 12:30 PM El argumento: Lo real y el Un real en la experiencia analítica

María Hortensia Cárdenas

Primera parte: El trauma y la invención del síntoma
Segunda parte: Lo real y el cuerpo hablante

1:30 – 4:00 PM. Presentación y discusión de trabajos:

Real y defensa en las entrevistas preliminares
Gabriel George (NEL – Delegación La Habana)

Coordenadas para comprender el deseo del analista a la altura del Seminario 11
Mario Fernández Damas (Estudiante de psicología)

Hay Uno en el autismo… ¿y el Otro?
Dennis Ramírez (asociada NEL – Delegación La Habana)

Lo real y el padre síntoma
Juan Javier Peláez (NEL – Delegación La Habana)


Viernes 6 de junio

9:00 AM – 12:30 PM El argumento: Lo femenino no solo es asunto de mujeres.
El pivote irreductible de un análisis

María Hortensia Cárdenas

Primera parte: El goce femenino más cerca de lo real
Segunda parte: Histeria y obsesión y el analista hoy

1:30 – 4.00 PM Discusión de casos clínicos articulados al tema de lo femenino:

Cuando lo femenino asusta
Dalia Virgilí (asociada NEL – Delegación La Habana)

Una mujer como síntoma de un hombre obsesivo
Maritza Bernia (NEL – Delegación La Habana)

La mirada del Otro para devenir sexuado
Mariela Rodríguez (asociada NEL – Delegación La Habana)



Sábado 7 de junio

9:00 – 11:00 AM Reunión de miembros y asociados de la NEL-Delegación La Habana.






NEL-Medellín: Diario de un escándalo cine-foro



Organiza y convoca: Comisión de Biblioteca de la NEL-Medellín
(Astrid Lema, María Cristina Giraldo, Martha Carolina Forero, Sofía Fernández, Humphrey Párraga y Adolfo Ruiz -Coordinador-)



30 de mayo de 2014

Report on Electronic Cartels of the NLS 2013/14, by D. Andropoulou / Compte-rendu des cartels électroniques de l’année 2013-2014, par D. Andropoulou

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 [version en francais ci-dessous]
 
Below you will read the report on the electronic cartels of the NLS 2013-2014, by Despina Andropoulou. Not only does it transmit in vivo the life of the electronic cartel in the NLS and the effects of elaboration that it produces, but it also constitutes in fact a leading theoretical-clinical document  extracted from a remarkable work of research.Let us thank Despina Andropoulou, responsible for cartels of the outgoing EC, for this precious work of both knotting and tightening. It can but produce a desire for the cartel in our School.
 
Yves Vanderveken,
President
New Responsible for Cartels in the NLS: Sophie Marret (sophie.marret@wanadoo.fr)

*****

The great secret of psychoanalysis: Generalized forclosure

“The great secret [of psychoanalysis], is –there is no Other of the Other”[1]. This sentence, pinned down by J.-A. Miller in Seminar VI, Desire and its interpretation, will serve us as a compass to present the preparatory work of the cartels towards this year’s NLS Congress, having as an orientating thread to “
put this revelation to
the test of the clinic.”[2]

The theme of the Congress “What cannot be said. Desire, fantasy, real” “unfolds between what cannot be said except between the lines and what is impossible to say”[3]. In other words, the fact that the signifier is lacking in the Other [S (barred A)], leads us to the conclusion that there is “an inadequacy between the real and the mental” and consequently, “about the real, we cannot but lie”[4]. This condition is experienced by the speaking subject as a trauma, from which he defends either by means of the desiring experience of the fantasy, of delusion or of a sinthomatic invention, sometimes precarious. In any case, one has always to deal with the relation of the subject with an object of a more or less veiled nature, which constitutes his truth[5]. That said, there is a continuum extending from the neurotic and perverse fundamental fantasy to the delusion. This consideration makes of neurosis and psychosis two modalities of analogue psychical organizations, each one providing the aid of an established discourse in order to face the disturbance introduced by jouissance[6].

The panic point before the unsayable in the Other

In the 14 vignettes presented by our colleagues, we will first identify that which, in each case, constituted the "panic point"[7] for the subject, namely the time in his life when he was led to "face his existence", the moment when, hilflos [helpless], he was erased, deprived from the support with which the guarantee of the Other previously provided him, so as to find a way to put an order to his world.

The moral cowardice experienced as sadness leads a young woman to question herself about her subjective position, about her responsibility towards her desire. More precisely, the desire to know [savoir] the reason for which she chooses men who are already engaged to other women, leads T. to the analyst at a moment when the fantasy of the “perfect child” she was for the other vacillates, and the ideals collapse, leaving room for dissatisfaction, disgust and loss of meaning in life. (case 9) 
Other subjects, as we could observe, face the hole that the inexistence of the Other left open, especially at the moment of the separation from a beloved one. In one case, the subject remains perplexed due to cumbersome thoughts (case 7), in another, he finds out his incapacity to give an answer that would involve his desire, as up to then he had acted according to the Other’s will, from the position of being his object (case 1). Separation marks for another subject the beginning of a period of disconnection from the Other and of the laisser tomber regarding the relation to the body (case 10). Just after her separation from a boyfriend who haunted her through insults regarding her body image, a young woman regresses to the mirror stage and then jouissance takes a ravaging symptomatic form (case 12).

In two other cases, the subjects face the hole opened up by the questions of sex and death at the time of separating from their children when they reach adolescence. Thus, a mother facing the young woman that her daughter has become, confronts the mystery of sexuality through this other woman[8] "who does not speak, is very beautiful, apathetic ..." and who questions her in relation to her own sexuality which is restrained to the signification provided by science; for her it is just about hormones (case 5). In the same vein, the fact that the son has left home to go to boarding school awakens the memory of the missed celebration of the mother’s 15th anniversary. Integrating this failure in speech made ​​family taboos emerge. These taboos -like black spots- suffocated the subject as a sexed being (case 11). The enigma of sexuality springs in another subject in the form of the obsessive idea that he is gay, a thought that torments him whenever he is rejected by a woman (case 13); while for a 14 years-old girl, it is the words coming out from the maternal mouth that become pure real. Since the subject does not have access to metaphor, the word is the thing[9] that aims at it [the subject] (case 4).

In another register, the separation from the intact Other is effectuated by the arrival of a new-born in the family. The subject’s encounter with the lack in the real, following its own destitution as an imaginary phallus of the maternal Other, caused the dereliction of Being (case 2).

Other factors that bring the unsayable to light are life events that reveal the inconsistency of the Other and uncover the raw jouissance (threat of death, disappearance and murder of the brother, forced exile, asylum) making of injustice a real trauma that forces the subject to traverse the impossible. The appearance of God as the only guarantee that can bring order into his world seems to be, at this time, insufficient to veil the real (case 3).

Modes of rebellion of the id

We know that, since Freud, neurosis and psychosis are both expressions of the rebellion of the id against the external world, [expressions]of its displeasure, or of its inability to adapt to the real necessity, to the Ανάγκη[10]. The forms that this rebellion takes up, in each case, against the displeasure arisen from the encounter with the bar in the Other and the flaw that it thus opens for the subject, are worth being examined.

We verify that nightmares are a mask of the real in its unbearable version that we often come upon in the cases presented. The death drive is mediated by images exemplary for their ferocity (amputation scene in cases 3 and 14, suffocation in case 3), announcing the imminent death of the subject (case 5).

In other cases, it is the experience of anxiety –as an affect that does not deceive and an index of the object that the subject is for the Other – that is the major sign of the unbearable real. In the form of panic attacks and suffocation, anxiety indicates the fixation or better the petrification of the subject in a position of absolute object of the Other whose desire is enigmatic (case 11, case 13). This position of subordination in other cases causes anger and a feeling of inner emptiness at times of separation (case 5, case 10). In some cases, the subject is often paralyzed, with no energy, inhibited, disintegrated (case 10), desinstituted (case 8) before the hole in the symbolic making explicit the status of waste that he is for the Other.

Moral cowardice that reaches the point of melancholy is often observed in cases where the superego overwhelms the subject through some signifiers - "You're poor, you're nothing, you're nobody" (case 1 ), " You will become just like your father, compulsive and violent ( case 13)", which have as effect an excessive assignment of being, fixating the subject in a position under a massive master signifier, which is supposed to represent him in an univocal way in the Other. These statements that pretend to lift the X of the desire of the mother and which are often articulated ​​by her, debase the subject and push him to identify himself with an object of the maternal fantasy, the object of a death wish[11]. We see an illustration of this mortifying petrification in the case of the girl for whom her mother's words reveal the paternal grandmother’s will to kill her. These words are taken by the girl as absolute statements outside any dialectic, causing an anxiety of death in the real (case 4).

Thereafter, the return of the symbolic in the real, can be traced in the cases of hallucinations and bodily phenomena. It is the case of the articulation of "ugly and dirty words" of which the subject is nothing but the witness. These are words coming out of the desert of a non-subjectivised instance where "the absence of the subject” in the id is revealed (case 4)[12]. The emergence of the voices of the beloved ones who accompany the subject in his solitude (case 3), the shaking of the body as a strange body satisfaction occurring at the moments when the subject finds the right word (case 5), the experience of the autonomy of body parts (case 6), are phenomena of the return of the unsayable -of what has been foreclosed from the symbolic- in the real.

The symptom is a response that the subject builds in order to respond to a reality to which it is always impossible to adapt and, at the same time, constitutes for the clinician another way to approach the drive in each case. In psychosis, the symptom reverberates the object in the real[13], for instance in the form of an insulting voice, while in neurosis, the symptom establishes a connection between a signifier (S1) and the object of the drive (a). In all cases, the symptom is an effect of the symbolic in the real.

In at least three cases, the oral object in the form of anorexia, bulimia and alcoholism becomes the real object to which the subject clings in moments of dereliction. Bulimia would be the subject’s effort to fill the void in the real (case 2 ), while anorexia is a way to localize the jouissance allowing for the young woman to stay alive through the worries it raises[14] and to expose before the others’ gaze her inner hell ( case 12). When facing the fear of her annihilation, a teenager realizes [reelise] her will "not to be a burden for her mother" and starts losing weight, while at the same time she provokes the Other’s reaction. It is a way of existing for the Other -the crying of the mother and the disputes between her parents are the moments when they are reminded of her existence -embodying the object she is for this other, a being for death (case 4). Another young woman, who is identified with her father’s jouissance, clings to alcohol in order to avoid the encounter with her own desire. The identification to a loser, a loser that she wants to save, becomes a fantasy that separates her from the invasive maternal will, but at the same time leads her to the worst, through risky practices and choices of partners who abandon her. The anxiety that arises when confronted with a man who could desire her, takes thus over the fantasy of being rescued by a failed other (case 7).

In a number of other cases, we note the devastating effect of being the object of an intrusive Other and then letting oneself be dropped, a fact that reveals the subject's will to be the exclusive object of the Other (cases 5, 10).

Treating the unsayable: modes of suppletion and function of the analyst

The symptom allows us to tame jouissance in what it has of unsayable[15] but we see that in cases of psychosis, which constituted the vast majority of the cases presented, symptoms fail to limit jouissance; the fact that jouissance remains untamed, unlimited, pushes the subject towards other inventions in order to regulate the intrusion of jouissance. In case 2, the introduction of the cuts [of the session] by the analyst, has the effect of stopping the unfurling oral jouissance, while in case 7, the introduction of the father figure in the patient’s discourse patient also has a pacifying effect. In case 5, the analyst becomes the outlet for the subject’s anger when the mother fails to make One with her ​​daughter. The analysis is in this sense a place where to lodge the anxiety aroused by the encounter with another living being. In another case, keeping a woman away from the perplexity that the questions about sexual identity arouse in her, and recognizing her lifestyle as a performance that follows written orders (S1) pinned all over her apartment in the form of little notes, are means of stabilisation supported by the analyst (case 6). On the contrary, what revitalized the life of another subject was the fact of speaking about the family taboos, which up until then prevented him from weaving his filiation history and which had major inhibitory effects (case 11).

The richness of the cases presented cannot, of course, be exhausted in a few lines commentary. The space of the e-cartel offers the possibility not only to present cases but also to have serious discussion and exchange, or even debate on issues that the contemporary clinic poses to the practitioner. The question posed by cartel 14: "Neurosis has a particular structure, but if it is not there, does this automatically mean that it is a psychosis?” is an example of the important questions that the cartel among several may give rise to.

I would like to thank all the colleagues –and especially the Plus-Ones and the extimes- who contributed to and supported the work of the electronic cartels this year.

 
Despina Andropoulou
Responsible for Cartels of the NLS 2012/14



[1] Lacan J., Le Séminaire, Livre VI, Le désir et son interprétation, Paris, éd. de La Martinière, p. 353.
[2] Miller J.-A., Presentation of the theme of the next NLS Congress in Ghent (May 2014), closing conference of the XIth NLS Congress of the NLS, Athens, 19 May 2013, published in Hurly-Burly, Issue 10, December 2013, p. 15.
[3]Holvoet D., Argument for the XIIth NLS Congress in Ghent, published in Hurly-Burly, Issue 10, December 2013, p. 30. 
[4] Miller J.-A., Lacanian Orientation. Course Choses de finesse en psychanalyse, teaching delivered within the setting of the Department of Psychoanalysis, University of Paris 8, 2008/2009, unpublished.
[5] Lacan J., The Seminar, Book XI, The Four Fundamental Concepts of Psychoanalysis, Norton, London, 1998, p. 5.
[6] Everybody is delusional: cartel with Véronique Eydoux, José Rambeau, Catherine Stef, Pierre Sidon, Dominique Wintrebert (plus-one). Reporter: Dominique Wintrebert.
[7] Lacan J., Le Séminaire, Livre VI, Le désir et son interprétation, op. cit., p. 108
[8] Comment by the extime L. Vander Vennet
[9] Miller J-A., «Ironic Clinic», in The Symptom, Issue 2, Spring 2002, p. 3.  Available on-line: http://www.lacan.com/contributionf.htm
[10] Freud, S., Névrose, psychose et perversion, PUF, Paris, p. 301.
[11] De Georges Ph., Par-delà le vrai et le faux, Vérité, réalité et réel en psychanalyse, Éditions Michèle, Paris, 2013, p. 181.
[12] Lacan, J., «Remarks on Daniel Lagache 's Presentation», in Ecrits. The First Complete Edition in English, Norton, London/New York, 2006, p. 543.
[13] Miller J.-A., Lacanian Orientation. Course Ce qui fait insigne, teaching delivered within the setting of the Department of Psychoanalysis, University of Paris 8, lesson of 3 June 1987, unpublished.
[14] Comment by the extime J.-L. Monnier
[15] Miller J.-A., ibid.

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Vous lirez ici le compte-rendu des cartels électroniques de la NLS, pour l’année 2013-2014, par Despina Andropoulou. S’il transmet in vivo la vie du cartel électronique dans la NLS et les effets d’élaboration qu’il produit, il constitue de fait un document théorico-clinique de premier-plan, extrait d’un travail de recherche remarquable. Remercions Despina Andropoulou, responsable des cartels dans le CE sortant, pour ce travail à la fois de nouage et de resserrage précieux. Il ne peut que produire le désir de cartel dans notre École.
 
Yves Vanderveken,
Président
 
Nouvelle responsable des cartels à la NLS : Sophie Marret (sophie.marret@wanadoo.fr)
 
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Le grand secret de la psychanalyse : la forclusion généralisée 

 « Le grand secret [de la psychanalyse], c’est – il n’y a pas d’Autre de l’Autre »1. Cette phrase épinglée par J.-A. Miller dans le Séminaire VI, Le désir et son interprétation, nous servira de boussole pour présenter le travail préparatoire des cartels vers le Congrès de la NLS de cette année, en ayant comme fil conducteur de « mettre cette révélation à l’épreuve de la clinique »2.

Le thème du Congrès « Ce qui ne peut se dire. Désir, fantasme, réel » « se déploie entre ce qui ne peut se dire qu’entre les lignes et ce qui reste impossible à dire »3. Autrement dit, le fait que le signifiant fasse défaut dans l’Autre [S(A barré)], nous amène à constater qu’il y a « une inadéquation du réel et du mental » et par conséquent, « du réel on ne peut que mentir »4. Cette condition est éprouvée par le sujet parlant comme un trauma, duquel il se défend soit par l’expérience désirante du fantasme, soit par le délire ou encore par une invention sinthomatique, parfois précaire. De toute façon, on a toujours affaire au rapport du sujet avec un objet de nature – plus ou moins – voilée qui constitue sa vérité5. Ceci dit, on se trouve plutôt dans un continuum où l’extension du fantasme fondamental du névrosé et du pervers vers le délire fait que la névrose et la psychose peuvent être considérées comme deux modalités d’organisation psychiques analogues, chacune apportant le secours d’un discours établi afin de faire face au dérangement de la jouissance6.

Le point panique devant l’indicible dans l’Autre
 Dans les 14 vignettes présentées par nos collègues, nous allons d’abord repérer ce qui a constitué dans chaque cas le « point panique »7 du sujet, à savoir le moment où dans sa vie il a été amené à « faire face à son existence », le moment où, hilflos, il a été gommé, démuni du soutien que la garantie de l’Autre lui procurait jusqu’alors d’une certaine façon pour ordonner son monde.

La lâcheté morale vécue comme tristesse conduit une jeune femme à s’interroger sur sa position subjective, sur sa responsabilité à l’égard de son désir. Plus précisément, le désir de savoir la cause pour laquelle elle choisit des hommes qui sont déjà en relation avec d’autres femmes, conduit T. chez l’analyste au moment où le fantasme de l’enfant modèle qu’elle était pour l’autre vacille et que les idéaux s’écroulent, laissant la place à l’insatisfaction, le dégoût et la perte du sens de la vie (cas 9).

D’autres sujets, comme nous avons pu le constater, sont confrontés au trou que l’inexistence de l’Autre laisse ouvert, notamment au moment de la séparation avec un être bien-aimé. Dans un des cas, le sujet reste perplexe devant les pensées encombrantes (cas 7), dans un autre, il constate son incapacité à donner une réponse qui concernerait son désir, puisque jusqu’alors il agissait selon la volonté de l’Autre dont il était l’objet (cas 1). La séparation marque pour un autre sujet le début d’une période de débranchement de l’Autre et du laisser tomber du rapport au corps (cas 10) tandis que, juste après sa séparation avec un compagnon qui la hantait à travers des insultes visant son image du corps, une jeune femme régresse jusqu’à en arriver au stade du miroir et que la jouissance prenne une forme symptomatique ravageante (cas 12).

Dans deux autres cas, les sujets se trouvent face au trou qu’ouvre la question du sexe et de la mort au moment de la séparation avec leurs enfants lorsque ceux-ci atteignent l’adolescence. Ainsi, une mère, confrontée à la jeune femme que sa fille est devenue, affronte l’énigme de la sexualité à travers cette autre femme8 « qui ne parle pas, est très belle, apathique… » et qui l’interroge par rapport à sa propre sexualité réduite à la signification procurée par la science ; pour elle il ne s’agit que d’hormones (cas 5). Dans le même registre, le fait que le fils ait abandonné le domicile pour entrer en internat au collège éveille le souvenir de la fête ratée de l’anniversaire des 15 ans de sa mère. Intégrer ce ratage dans le discours fait émerger des tabous familiaux qui en tant que taches noires étouffent la position du sujet comme être sexué (cas 11). L’énigme de la sexualité jaillit chez un autre sujet sous la forme de l’idée obsédante qu’il est gay, idée qui le tourmente chaque fois qu’il est rejeté par une femme (cas 13), tandis que pour une adolescente de 14 ans ce sont les paroles sorties de la bouche maternelle qui deviennent pur réel. Puisque le sujet n’a pas accès à la métaphore, le mot est la chose9 qui le vise (cas 4).

Dans un autre registre, la séparation avec l’Autre inentamé se réalise avec l’arrivée d’un nouveau-né dans la famille. La rencontre du sujet avec le manque dans le réel, suite à sa propre destitution en tant que phallus imaginaire de l’Autre maternel, suscite la déréliction de l’être (cas 2).

D’autres facteurs qui mettent à jour l’indicible sont les événements de vie qui révèlent l’inconsistance de l’Autre et dévoilent la jouissance crue (menace de mort, disparition et meurtre du frère, exil forcé, demande d’asile) faisant de l’injustice un véritable trauma obligeant le sujet à faire le parcours de l’impossible. L’apparition de Dieu, en tant que seule garantie qui puisse mettre de l’ordre dans son monde, semble être, à ce moment, insuffisante pour voiler le réel (cas 3).

Modes de rébellion du ça
Nous savons que depuis Freud, névrose et psychose sont l’une comme l’autre des expressions de la rébellion du ça contre le monde extérieur, de son déplaisir, ou si l’on veut, de son incapacité à s’adapter à la nécessité réelle, à l’Άνάγκη10. Les formes que prend dans chaque cas cette rébellion du ça contre le déplaisir que suscite la rencontre avec la barre de l’Autre et la faille qui s’ouvre pour le sujet, méritent donc toute notre attention.

Nous constatons que le cauchemar est un masque du réel dans sa version d’insupportable que l’on rencontre souvent dans les cas présentés. La pulsion de mort y est véhiculée par des images exemplaires pour leur férocité (scène d’amputation dans les cas 3 et 14, d’étouffement dans le cas 3) annonçant la mort imminente du sujet (cas 5).

Dans d’autres cas, c’est l’expérience de l’angoisse – en tant qu’affect qui ne trompe pas et indice de l’objet que le sujet est pour l’Autre – qui est le signe majeur du réel épouvantable. Sous forme d’attaques de panique et d’étouffement, l’angoisse indique la fixation, voire la pétrification du sujet dans une position d’objet absolu de l’Autre dont le désir est énigmatique (cas 11, cas 13). Cette position d’assujettissement provoque dans d’autres cas la colère et le sentiment du vide intérieur aux moments de la séparation (cas 5, cas 10). Dans certains cas, le sujet est souvent paralysé, sans énergie, inhibé, désintégré (cas 10), desinstitué (cas 8),  devant le trou du symbolique rendant explicite le statut de déchet qu’il est pour l’Autre.

La lâcheté morale qui va jusqu’à la mélancolie est souvent repérée dans des cas où le surmoi accable le sujet à travers certains signifiants – « Tu es médiocre, t’es rien, t’es personne » (cas 1), « Tu deviendras comme ton père, compulsif et violent (cas 13) » – qui ont pour effet un excès d’assignation de l’être, fixant le sujet sous un signifiant maître massif, supposé le représenter univoquement au lieu de l’Autre. Ces énoncés qui prétendent lever le x du désir de la mère et qui souvent sont formulés par elle, ravalent le sujet et le pousse à s’identifier à un objet du fantasme maternel, objet d’un désir de mort11.Nous voyons l’illustration de cette pétrification mortifiante dans le cas de l’adolescente pour qui les paroles de sa mère qui dévoilent la volonté de la grand-mère paternelle de lui donner la mort, sont prises par la jeune fille comme des énoncés absolus, hors dialectique, suscitant une angoisse de mort dans le réel (cas 4).

Par la suite, le retour du symbolique dans le réel est repérable dans les cas d’hallucinations et les phénomènes de corps. C’est le cas de l’articulation des « mots vilains et sales » dont le sujet n’est que le témoin. Il s’agit de mots venant, du désert d’une instance désubjectivisée où « s’avoue l’absence du sujet dans le ça »12 (cas 4). Le surgissement des voix des proches qui accompagnent le sujet dans sa solitude (cas 3), le tremblement du corps, en tant que satisfaction étrangère au corps, chaque fois que le sujet trouve le bon mot (cas 5), l’expérience de l’autonomisation des parties du corps (cas 6), sont des phénomènes du retour de l’indicible, de ce qui a été forclos du symbolique, dans le réel.

Le symptôme est une réponse que le sujet construit pour répondre à une réalité à laquelle il est toujours impossible de s’adapter et, en même temps, il constitue pour le clinicien une autre façon d’aborder la pulsion dans chaque cas. Dans la psychose, le symptôme répercute l’objet dans le réel13, par exemple sous la forme d’une voix qui se met à injurier, tandis que dans la névrose, le symptôme établit une connexion entre un signifiant (S1) et l’objet de la pulsion (a). Dans tous les cas, le symptôme est un effet du symbolique dans le réel.

Dans au moins trois cas, l’objet oral sous forme d’anorexie, de boulimie et d’alcoolisme devient l’objet réel auquel le sujet se raccroche aux moments de déréliction. La boulimie constituerait un effort du sujet pour combler le vide dans le réel (cas 2), tandis que l’anorexie serait une façon de localiser la jouissance permettant à la jeune femme de rester vivante à travers les préoccupations qu’elle suscite14 et d’exposer aux regards des autres son enfer intérieur (cas 12). Devant la peur de son anéantissement, une adolescente réelise sa volonté de « ne pas être un poids pour sa mère », et se met à perdre du poids en suscitant en même temps la réaction de l’Autre. C’est une façon d’exister pour l’Autre – le cri de la mère et les disputes des parents pour elle sont les moments où ils se rappellent qu’elle existe – tout en incarnant l’objet qu’elle est pour cet autre, un être pour la mort (cas 4). Une autre jeune femme qui est identifiée à la jouissance paternelle, s’accroche à l’alcool pour éviter la rencontre avec son propre désir. L’identification à un homme raté, un loser qu’elle veut sauver devient un fantasme qui la sépare de la volonté maternelle envahissante, mais en même temps l’amène au pire à travers des pratiques à risques et des choix de partenaires qui l’abandonnent. L’angoisse devant un homme qui pourrait la désirer prend alors le relais du fantasme d’être sauvée par un autre raté (failed) (cas 7).

Dans un certain nombre d’autres cas, on constate l’effet ravageant d’être l’objet d’un Autre intrusif et puis de se laisser tomber, fait qui révèle la volonté du sujet d’être l’objet exclusif de l’Autre (cas 5, 10).

Traiter l’indicible : modes de suppléance et la fonction de l’analyste
Le symptôme nous permet d’apprivoiser la jouissance dans ce qu’elle a d’indicible15 mais nous voyons bien que dans les cas de psychose, qui concernait la grande majorité des cas présentés, il ne parvient pas à limiter la jouissance ; le fait que la jouissance reste non apprivoisée, illimitée, pousse le sujet à d’autres inventions pour régler l’intrusion de la jouissance. Dans le cas 2, l’introduction des coupures par l’analyste a comme effet d’arrêter la jouissance orale déferlée, tandis que dans le cas 7, l’introduction de la figure paternelle dans le discours de la patiente a aussi un effet d’apaisement. Dans le cas 5, l’analyste devient l’exutoire à la colère du sujet quand celui-ci n’arrive pas à faire Un avec sa fille. L’analyse dans ce sens est un lieu d’accueil de l’angoisse que suscite la rencontre avec un autre vivant. Dans un autre cas, le fait d’éloigner le sujet de la perplexité que les questions sur l’identité sexuelle suscitent en elle et de reconnaître son style de vie comme performance selon les injonctions écrites (S1) et épinglées partout dans son appartement sous formes de petites notes, sont des moyens de stabilisation soutenus par l’analyste (cas 6). Par contre, ce qui a revitalisé la vie d’un autre sujet a été le fait de parler des tabous familiaux qui jusqu’alors l’empêchaient de tisser son histoire de filiation ayant des effets d’inhibition majeurs (cas 11).

La richesse des cas présentés ne peut, bien évidemment, être épuisée dans ces quelques lignes de commentaire. L’espace des cartels électroniques est un lieu non seulement de présentation d’un travail clinique important mais aussi de discussion et d’échanges, voire de débat sur les questions que la clinique contemporaine pose au praticien. La question du cartel 14 « La névrose a une structure particulière mais si elle n’existe pas, est-ce que cela signifie automatiquement qu’il s’agit d’une psychose ? » est exemplaire des questions pertinentes que peut susciter le cartel à plusieurs.

Je tiens à remercier tous les collègues et notamment les Plus-Un et les extimes qui ont soutenu et contribué au travail des cartels électroniques de cette année.


Despina Andropoulou
Responsable des Cartels de la NLS 2012/14



1 Lacan J., Le Séminaire, Livre VI, Le désir et son interprétation, Paris, éd. de La Martinière, p. 353.
2 Miller J.-A., Présentation du thème du prochain Congrès de la NLS à Gand (mai 2014), exposé en clôture du XIe Congrès de la NLS, « Le sujet psychotique à l’époque Geek », Athènes, 19 mai 2013.
3 Holvoet D., Argument du XIIe Congrès de la NLS à Gand.
4 Miller J.-A., Choses de finesse en psychanalyse, 2008/2009, inédit.
5 Lacan J., Le Séminaire, Livre XI, Les quatre concepts fondamentaux de la psychanalyse, Paris, Seuil, p. 10.
6 Tout le monde délire : cartel avec Véronique Eydoux, José Rambeau, Catherine Stef, Pierre Sidon, Dominique Wintrebert (plus-un). Rédacteur : Dominique Wintrebert.
7 Lacan J., Le Séminaire, Livre VI, Le désir et son interprétation, op. cit., p. 108.
8 Commentaire de l’extime Luc Vander Vennet
9 Miller J-A., « Clinique ironique », La Cause freudienne, n° 23, février 1993, p. 5.
10 Freud S., Névrose, psychose et perversion, PUF, Paris, p. 301.
11 De Georges Ph., Par-delà le vrai et le faux, Vérité, réalité et réel en psychanalyse, Éditions Michèle, Paris, 2013, p. 181.
12 Lacan, « Commentaire sur le rapport de Daniel Lagache », in Écrits, Paris, Seuil, p. 666-667.
13 Miller J.-A., Ce qui fait insigne, cours du 3 juin 1987.
14 Commentaire de l’extime J.-L. Monnier
15 Miller J.-A., Ce qui fait insigne, op. cit.